lunes, 24 de febrero de 2014

MATERIAL PARA ASISTENCIAS TÈCNICAS

Hola a todos!!!! Les subí los materiales para tener para las asistencias técnicas.
Besos

https://www.mediafire.com/folder/rnw4ovdagx2oa/insumos_Asistencia_técnica

Neurobiología y memoria en el aprendizaje y la enseñanza

Les paso material variado e interesante

* Pagina con atlas interactivo de imagenes cerebrales de diferentes especies (en inglés y en linea)
http://brainmaps.org


* Otra pagina, esta españla, esta con muchisima informacion enfocada en la educacion
http://escuelaconcerebro.org/


 * Nota al cientifico argentino Fabricio Ballarini (organizador de Educando al Cerebro) sobre su investigación acerca del efecto novedoso y la memoria a largo plazo



* Sobre las neuronas espejo
 



* Libro para descargar en PDF de Jorge Osorio y Luis Weinstein (eds.), El asombro de la educación: perspectivas, experiencias y propuestas para desarrollar nuevos paradigmas de aprendizaje, Editorial Universidad Bolivariana, Santiago de Chile, 2013.
Un libro como el que aquí presentamos siempre es de agradecer, sobre todo si procede de América Latina y en particular de Chile, donde el derecho a una educación pública y de calidad todavía está en curso de ser garantizado. Que un grupo de profesores universitarios, pedagogos, educadores, médicos, terapeutas y especialistas en diversas disciplinas de las ciencias cognitivas y sociales se reunan para pensar cómo mejorar la educación en sus respectivas comunidades desde abajo, del lado de las clases populares, es una estupenda noticia y un ejemplo a seguir. Y como prueba de su generosidad conviene subrayar el hecho que el acceso a este libro sea gratuito en su edición digital
Enlace para descargar: pinchar aqui 


* charla TED del neurocientífico Michael Merzenich sobre neuroplasticidad



* nota periodistica sobre la publicacion cientifica
disponible en: http://www.uba.ar/

* el director del laboratorio, el Dr Jorge Medina, charla con el Dr Adrian Paenza en el programa Cientificos Industria Argentina sobre su especialidad, la memoria y las neurociencias

miércoles, 19 de febrero de 2014

El gran divulgador- Galileo Galilei

El 15 de febrero se cumplieron 450 años del nacimiento del sabio italiano Galileo Galilei.

 

Por Guillermo Goldes*
Fuente original

El 15 de febrero de 1564 nacía Galileo Galilei en Pisa, en la región Toscana. Fue el mayor de siete hermanos, y al cumplir los 10 años se mudó con su familia a la cercana Florencia, epicentro cultural de la época. Allí encontraría años más tarde apoyo y protección por parte de la poderosa familia Médici. En 1581, ingresó a la Universidad de Pisa para estudiar Medicina. No finalizó esa carrera, y comenzó a estudiar matemática. Tampoco se graduó, pero su vida posterior estaría marcada por esa ciencia, que combinó con otras pasiones. En 1588, ya daba clases de matemática. Desde 1592 hasta 1610 trabajó como profesor de física en la Universidad de Padua, en el Véneto. Fue su época más creativa y adquirió gran renombre. Allí nacieron sus tres hijos: Virginia, Livia y Vincenzo. En la última etapa de su vida retornó a Florencia. Falleció en Arcetri, muy cerca de esa ciudad, en 1642. En el mismo año, Isaac Newton nacía en Inglaterra. Los restos de Galilei descansan en la iglesia de la Santa Cruz en Florencia, a pocos pasos del mausoleo de Miguel Ángel. 

Convengamos en que Galileo es muy conocido, sobre todo en su faz de astrónomo: fue la primera persona en utilizar un catalejo de aumento para mirar el cielo.

Pero Galileo fue mucho más que el fundador de la astronomía moderna. Fue uno de los padres de la Física y de las ciencias experimentales. El primero en afirmar que, si un carro se mueve a 10 km/h sobre el camino, y un caballo galopa en la misma dirección y sentido a 20 km/h, el equino avanza a 10km/h respecto del carro. O que si se mueven en sentido contrario, se cruzarán a 30 km/h. Se llama transformación de Galileo: las velocidades de los móviles se suman o se restan. Nadie lo había planteado con tanta claridad antes. Años más tarde, Newton escribió: “si he visto más lejos, es porque estoy parado sobre hombros de gigantes”; estaba pensando, entre otros, en Galileo.

Estudió el movimiento de los péndulos. Notó que el tiempo que tardan en ir de un lado a otro depende de su longitud, pero no de su peso ni de la amplitud del movimiento. Es la base de la mecánica de las oscilaciones, que se usa para describir las olas en el mar, la luz del Sol, la propagación de terremotos, la corriente alterna y un sinfín de fenómenos naturales. Intentó también medir la velocidad de la luz.

Como inventor, desarrolló instrumentos como el compás geométrico militar y el termoscopio, precursor del termómetro.

Pero Galileo fue, ante todo, el primer divulgador científico de la historia. Hoy consideramos la divulgación científica como una actividad esencial, que permite mejorar la calidad de vida de la gente. De toda la gente, no sólo de los científicos. Galileo lo creía con fervor. Utilizó en pleno siglo XVII recursos modernos para comunicar ciencia.

El humor como herramienta


Escribió obras en forma de diálogo entre personajes de ficción, y utilizó en ellas el humor como herramienta. Sus obras eran accesibles a todo aquel que supiera leer, porque Galileo escribía en italiano y no en latín, la lengua erudita de la época. En su Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo: el ptolemaico y el copernicano (1632), tres personajes reflexionan sobre los movimientos de la Tierra, las mareas, la inercia y otros temas. Ellos son: Salviati, inspirado en el propio Galileo; Sagredo, un hombre común, y Simplicio, inspirado en el Papa Urbano VIII. Sus conversaciones aún hoy resultan provocativas.

Ese libro fue uno de los principales apoyos a la teoría heliocéntrica de Copérnico. Le valió a su autor un juicio eclesiástico en el cual tuvo que abjurar de sus afirmaciones por resultar heréticas, en 1633, para después quedar preso. Galileo fue perdonado por Juan Pablo II en 1992. Ya se sabe, perdonar es más difícil que condenar.

Aún luego de su condena, Galileo publicó en Holanda su Discurso sobre Dos Nuevas Ciencias (1638). Allí sus clásicos personajes discutían sobre movimientos y fuerzas. Un capítulo trata sobre la caída de los cuerpos. Explica que los cuerpos pesados no caen más rápidamente que los livianos. Ensayó para ello con planos inclinados y planteó un experimento en la Torre de Pisa. Podríamos pensarlo así: si al arrojar un yunque pesado desde lo alto de la torre, este cayera a mayor velocidad que un martillo más liviano (cosa que no ocurre así), ¿qué pasaría si ambos estuvieran soldados entre sí, formando un tercer cuerpo más pesado aun? Por su peso, este cuerpo debería caer aun más velozmente. Pero se podría pensar que el yunque tendería a acelerar al martillo, mientras que el martillo tendería a frenar al yunque.

Contradicción

¿El conjunto caería con una velocidad intermedia? Es una contradicción, y el error está en la premisa: no es cierto que los cuerpos más pesados caigan más rápidamente. En principio, todos los cuerpos caen a la misma velocidad. Así ocurre en ausencia de aire, y fue comprobado en la Luna. Aquí, el aire tiende a frenar los movimientos, pero además empuja los cuerpos levemente hacia arriba: por eso los globos suben.

Galileo fue pionero en muchos sentidos. Más de 50 años antes de que nacieran las revistas científicas, ya escribía sobre ciencia para el pueblo italiano. Recurría a demostraciones públicas en lugares conocidos para sostener sus opiniones. Tenía en claro que el público era el destinatario, y al mismo tiempo, la principal fuente de legitimación del conocimiento. Una actitud que revalorizamos hoy, en una época en la cual creemos prioritario democratizar la ciencia.

 

Galileo y el telescopio

El primer telescopio de Galileo era un rudimentario tubo de madera de 40 cm de largo y 3 cm de diámetro, con toscas lentes en sus extremos. No lo había creado: decidió replicar la invención de un fabricante holandés de lentes y utilizarla para sus propias investigaciones. Con esa enorme ventaja, pudo ver por primera vez en la historia los cráteres de la Luna. Uno de ellos, aunque no de los mayores, lleva su nombre. También identificó las manchas solares, las fases de Venus, los cuatro mayores satélites de Júpiter, a los que llamó “estrellas Mediceas”, y los anillos de Saturno, aunque no pudo describirlos como tales. Pero sobre todo, vio que la Vía Láctea está formada por gran cantidad de estrellas. Esas observaciones están resumidas en su libro Mensajero de los astros, de 1610.

*Divulgador científico FAMAF- UNC

 

martes, 4 de febrero de 2014

Enseñar ciencias desde los primeros años de escolaridad

Liliana R. Habarta
IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores para la Cultura Científica.
Uno de los retos que tiene la docencia en la actualidad, es el de promover las vocaciones hacia las disciplinas relacionadas con las ciencias y la tecnología. Para interpretar y afrontar los cambios vertiginosos que se producen en la sociedad, los docentes deben posibilitar espacios de enseñanza-aprendizaje contextualizados y esto resulta dificultoso si no se entiende el papel importante que juegan las ciencias.

 

Las ciencias de la naturaleza se han incorporado en la vida social de tal manera que se han convertido en la clave esencial para interpretar y comprender la cultura contemporánea. Por lo tanto, ya no es posible reservar la cultura científica y tecnológica a una elite. La sociedad ha tomado conciencia de la importancia de la ciencia y de su influencia en temas como la salud, los recursos alimenticios y energéticos, la conservación del medio ambiente, el transporte y los medios de comunicación, las condiciones que mejoran la calidad de vida del ser humano. 1

Permanentemente en el quehacer áulico, el docente de ciencias, se enfrenta con el desafío de secuenciar actividades que resulten significativas para los alumnos y que estén relacionadas con los fenómenos cotidianos. Estos escenarios demandan una ciencia escolar planificada sobre la construcción progresiva de modelos explicativos más relevantes en los que, el planteo de conjeturas o anticipaciones, el diseño experimental, la comparación de resultados y la elaboración de conclusiones, estén conectados, a través del lenguaje, con la adquisición y reconstrucción de significados sobre lo que se observa y se realiza.

Es fundamental comenzar reforzando las prácticas de ciencias en la escolaridad primaria. Los niños poseen una actitud positiva frente a los desafíos que le propone el docente. Están ávidos de respuestas a las preguntas que logran formularse respecto de lo que existe a su alrededor.

La ciencia es un portal al descubrimiento, por lo que es necesario poner en relieve la importancia de su enseñanza desde las etapas más tempranas del sistema educativo, enfrentando a los alumnos a propuestas interesantes, novedosas y trascendentales, a partir de las cuales obtengan las explicaciones adecuadas a sus interrogantes.

Esto exige que los docentes asuman un rol activo para concretar acciones que despierten en los alumnos la curiosidad, el deseo de conocer, una actitud crítica frente al papel de la ciencia, el trabajo solidario y la socialización del conocimiento.

Es en la escuela donde los niños y niñas se enfrentan por primera vez con los conceptos de ciencia que los aprovecharán en sus futuras experiencias, a partir de sus ganas de conocer, de saber un poco más, del desafío de embarcarse en una aventura pedagógica como lo es, el aprendizaje de las ciencias.

Documento de la Unesco: “Importancia de la enseñanza de las ciencias en la sociedad actual”. Capítulo 1, pp. 19-20. Disponible en: http://www.unesco.org/education/educprog/ste/pdf_files/curriculo/cap1.pdf (Consultado el 8 de noviembre de 2013)

 

 

domingo, 2 de febrero de 2014

No somos los mismos desde que estamos en las redes sociales

Ma. Graciela García. IBERCIENCIA. Comunidad de educadores para la cultura científica
En la sociedad del conocimiento en que vivimos, aprender no está restringido al horario escolar, sino que por el contrario, cada individuo puede aprender de muchas maneras, siguiendo sus propios intereses y también en diferentes espacios y tiempos.

A partir de mi experiencia docente he constatado que los estudiantes presentan una gran dicotomía frente al uso de la tecnología, tienden a utilizar con idoneidad los programas para bajar películas o música, se comunican con sus pares mediante correo, Facebook, etc. Pero no sucede lo mismo cuando necesitan enfocar este uso en el desarrollo de habilidades más específicas que les permitan seleccionar y utilizar con criterio la información que encuentran en la red, tampoco se sienten seguros cuando deben navegar en las páginas interactivas de asignaturas específicas y, menos aún, si éstas presentan autoevaluaciones.
 Internet les ofrece una amplia gama de información de casi todas las temáticas que se quieran indagar, pero no les dice cómo buscar, seleccionar, aceptar o rechazar. Es en el nuevo contexto en el que tanto docentes como estudiantes debemos de asumir la responsabilidad de contrastar la información con los conocimientos, generando conflictos cognitivos, discusiones y reflexiones críticas.
 La red debe constituir un espacio favorable para la reflexión y para la crítica entre sus integrantes, estimulando el debate respecto a ideas, prácticas y propuestas, así como también el desarrollo del razonamiento lógico y de la capacidad de análisis, lo que permitirá el desarrollo de alternativas frente a los problemas planteados.
 Inmersos en un mundo tecnológico donde la ubicuidad de la era 2.0 influye en los diferentes componentes de su educación a saber los jóvenes tienen una vida social que necesariamente está mediada por las pantallas múltiples, este nuevo contexto de hiperconectividad hace que cambie la forma de comunicarse, de divertirse, y por supuesto de formarse.
Es así que las redes sociales educativas intentan utilizar las facilidades que brindan las redes sociales para gestionar los conocimientos y el aprendizaje permitiendo que los contenidos adquieran otra relevancia.
Las redes sociales constituyen una nueva forma de interactuar que permiten publicar sin intermediarios cualquier tipo de información y a su vez obtener respuestas inmediatas. Todo este conocimiento colectivo generado, necesita ser gestionado para favorecer el desarrollo de nuevas formas de pensamiento que permitan responder con soluciones creativas a una realidad que es cada vez más compleja.

Fuente: oei.es/divulgacioncientifica